Esta frase encierra tras de ella una gran enseñanza. Sin dolor no hay ganancia, es decir, es imposible ganar o lograr el éxito si no te duele, si no hay dolor.

En el mundo del emprendimiento nos examinamos a diario y tenemos que saber aprender a convivir con el dolor. Es más, es bueno que el dolor exista, ya que cuando realmente te duele significa que estás preparándote y luchando para llegar al siguiente nivel. Podría ponerte como símil a ese atleta que entrena a diario su cuerpo y su mente  con el objetivo de ir mejorando día a día para estar preparado para la competición. Aunque te suene extraño, en el mundo de la empresa, los empresarios deben realizar a diario ese mismo duro entrenamiento para poder también competir, ya que si no hay dolor, no hay ganancia. No pain no gain.

 

Una vez leí un cuento que decía lo siguiente: “Un joven quería lograr alcanzar el éxito y no sabía cómo.  Le hablaron de un sabio que era conocedor del secreto para lograrlo y el joven, sin dudarlo, fue a su encuentro.  Cuando se presentó ante el sabio y le comentó lo que deseaba, éste le dijo que sin problemas se lo explicaría, pero que lo esperaba a la mañana siguiente muy temprano, en la playa. A la mañana siguiente el joven llegó puntual a su cita y allí lo estaba esperando el sabio. Ambos se metieron en el agua y cuando ya casi no hacían pié, el sabio que eran un hombre corpulento cogió la cabeza del joven y la sumergió bajo el agua durante mucho tiempo. El joven desesperado intentaba liberarse, pero era imposible, cuando ya estaba casi a punto de morir ahogado el sabio lo soltó. El joven empezó a llorar y en sus ojos se reflejaba la alegría por estar vivo, a la vez que la incredulidad por lo que había pasado, no entendía nada. El sabio se quedó mirando fijamente a los ojos del joven y le preguntó: ¿Qué era lo que más deseabas del mundo cuando estabas bajo el agua? Sin dudarlo poder respirar contestó el joven. Pues ese es precisamente el secreto para poder alcanzar el éxito, desearlo tanto y luchar tanto por él como deseaste poder respirar”. Otra vez, ante nosotros: “No pain no gain”

 

Recuerdo a uno de los mejores vendedores del mundo cómo explicaba el secreto de su éxito. Decía que había llegado a la cima retándose a diario, haciendo las cosas que no le gustaban, ya que así, al “dolerle” conseguía dosis extras de motivación. Podría decirte que esto que te comento es  parte de otra de las leyes del Universo y que siempre funciona. Imagina que no te gusta vender a puerta fría. El secreto para crecer es entrenarte en esta modalidad de la venta. “No pain no gain”.

 

¿Os acordáis de la serie Fama? Desde que yo era pequeño tengo en mi cabeza la frase “la fama cuesta” …

 

 

 

Veo gran similitud entre la vida del bailarín y la del emprendedor. Y si no, analiza estas frases:

“El cuerpo de un bailarín lo recuerda todo, cuando aprende algo se queda para toda la vida… pero antes hay que llegar a ser bailarin! …

Si queréis aprender a bailar es preciso TRABAJAR hasta gastar las mallas. Tenéis muchos sueños. Buscáis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar, con sudor… Quiero veros sudar y cuanto mejor lo hagáis, más os voy a pedir que trabajéis y sudéis. Así que si aún no habéis tenido que luchar por nada en la vida, calzaos los guantes y preparaos para el primer asalto…”.  ¿Hay mejor ejemplo que este para el No pain no gain?.

 

No hace mucho leía como Kiyosaki explicaba una de las diferencias entre Padre rico y Padre pobre en el tema de los pagos. Me llamaba mucho la atención cuando decía que el pobre pagaba primero a todo el mundo y luego, si sobraba algo de dinero, que por cierto no era lo habitual, se lo quedaba para él y su familia. El Padre rico hacía todo lo contrario, primero se quedaba con lo suyo, lo que él y su familia necesitaba y luego, el resto, lo usaba para pagar. Este gran consejo es el que nos daba Robert y que hoy te hago llegar en mi blog. En muchas ocasiones no tendrás suficiente para pagarle “al resto del mundo”, pero precisamente eso te servirá de incentivo para intentar lograr más ingresos, para agudizar el ingenio, para salir a cazar como la leona que busca el alimento para sus cachorros. Sentirás el miedo a las reclamaciones de las personas con las que no has cumplido en plazo y eso te hará salir de la tantas veces llamada zona de confort para volver a alcanzar el equilibrio. Nos decía Kiyosaki que él nunca habla  de no pagar nuestras deudas, sino que un rico siempre se paga a sí mismo y luego a los demás, mientras que los pobres hacen lo contrario. La clave, insisto está en hacerlo de tal forma que el miedo al dolor te haga reaccionar: “No pain no gain”

 

Espero que estas reflexiones de un sábado próximo al verano te hayan servido. Recuerda, yo no creo en Loterías Primitivas, pero sí en el trabajo constante, ese que duele y que sin duda te llevará al Exito en mayúsculas.

 

 

 

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